Enfermos con síntomas del síndrome de burnout sufren un fuerte agotamiento físico y mental. El síndrome de burnout no es reconocido como enfermedad laboral. El síndrome de burnout no es puro agotamiento nervioso típico de gerentes. Gente trabajando en las profesiones sociales (cuidador de mayores, enfermeras), así como profesores y curas son particularmente vulnerables a caer enfermo. Son gente que quiere ayudar a los demás. Se entregan mucho, pero reciben poco reconocimiento y confirmación a cambio. La retirada de los colegas, clientes, amigos y conocidos es señal típica para el síndrome de burnout. Es una condición normal estar agotado después de un día de duro trabajo físico o mental. En estos casos vacaciones o relajación son un buen remedio. También puede ayudar comprarse simplemente un hermoso ramo de rosas rojas sin esperar a San Valentín y de no disponer tiempo viviendo en una gran ciudad el envío de flores Madrid puede ser útil. ¿Quién no ha soñado con enviar flores sabiendo que el mejor amigo se encuentra realmente mal? Sin embargo, a los que realmente están “quemados” no se puede ayudar ni con vacaciones, ni con flores. Son incapaces de controlar sus actitudes laborales.
El síndrome de burnout está colándose poquito a poco. En primer lugar, tenemos la impresión de tener muy poco tiempo para nosotros mismos y que tengamos siempre que insistir en algo. Uno carga con más y más trabajos y compromisos, sí tiene éxitos, pero está cada vez más descontento e insatisfecho con su vida y su situación laboral. Se tiene la sensación de estar colocado en una rueda de hámster, de sólo trabajar y funcionar y no recibir nada a cambio. A continuación, se agregan fatiga crónica, cambios de humor, ira, ansiedad, insomnio y agotamiento. Se desvanece el compromiso, y surgen irritabilidad y agresión. Se tiene la sensación de estar a merced de no sé quién y no logra conseguir buenos resultados. Sale nada más que “en serie”.. Uno se siente mentalmente vacío, se plantea la cuestión del sentido de la actividad y es emocionalmente agotado y quemado. Nos sentimos incomprendidos por los amigos, socios y colegas y nos retiramos cada vez más de ellos. Surgen auto desconfianza así como dolencias físicas. Aficiones son abandonados y a menudo el alcohol entra en el juego para poder desconectar o se consuma estimulantes para hacer frente a las exigencias profesionales tanto mentalmente como físicamente. Afectados por el síndrome de burnout muy a menudo se dedican a excesivas compras para combatir el vacío interior.
El Tai Chi, tal y como lo conocemos en la actualidad, se remonta a más de cuatro siglos atrás y se considera una práctica deportiva ideal para el espíritu. Sus principales características radican en los movimientos que le caracterizan, suaves, pausados y acompañados de una respiración natural y profunda. Siempre de moda en los espacios Wellness y similares el Tai Chi llega de oriente hasta occidente para proporcionarnos paz, salud y bienestar.

Etimológicamente el Tai Chi Chuan (así es su nombre compelto), significa Tai: acción, Chi, de la energía interna y Chuan, por medio de las palmas o puños. Está relacionado con antiguas técnicas de combate y considerado como arte marcial interno o ‘Neija’.
El Tai Chi es un ejercicio físico y mental apto para todas las edades. Tiene además la característica de poder ajustarse a diferentes estados de salud, estructuras corporales, tiempo disponible para la práctica, estado mental y hasta personalidad del practicante.
Prevención
Su práctica, realizada desde hace varios siglos, en concreto 400 años, ha demostrado la gran importancia que el Tai Chi tiene en la prevención y curación de algunas enfermedades. Es más, muchos aseguran que se puede considerar como tratamiento eficaz a la hora de curar y/o prevenir disfunciones o alteraciones de la salud como la tensión alta, enfermedades cardiacas, pulmonares y otras dolencias.
En China, el país de su origen, está considerada de hecho como una parte inseparable e importante en todo el proceso de tratamiento de las enfermedades. Y es que, según la medicina oriental, el Tai Chi actúa sobre el sistema nervioso, el cardiovascular, el respiratorio y el metabolismo.
Control
El Tai-Chi-Chuan abarca los siguientes aspectos: control del cuerpo (postura y equilibrio); control de corazón (mente, concentración); control de la respiración (pulmón y diafragma).
El Tai Chi es un ejercicio físico y mental apto para todas las edades. Tiene además la característica de poder ajustarse a diferentes estados de salud, estructuras corporales, tiempo disponible para la práctica, estado mental y hasta personalidad del practicante. Aseguran los más sabios y expertos con respecto al Tai Chi que su objetivo no es demostrar fuerza, poder o violencia. El fin es obtener serenidad, tranquilidad y el auto-descubrimiento, convirtiéndose así en un verdadero ejercicio del espíritu. Una práctica ideal para todas esas personas, caca vez más, que sienten la necesidad de darle un sentido más profundo a sus vidas y que buscan un método para centrarse y adquirir paz y sabiduría, o simplemente para adquirir mejor sald y bienestar en medio del mundo frenético en el que vivimos. El Tai Chi Chuan, este arte marcial interno que tiene sus bases en la filosofía taoísta, nos ofrece una valiosa alternativa a esta demanda.
Por eso se trata de una terapia recomendada e incluida en numerosos centros Spa y de filosofía Wellness, y por ello no está de más acercarnos a ella y descubrir de todo lo que es capaz.
Artículo ofrecido por Expertos en Spa

La ONU se está planteando recomendar a los ciudadanos comer insectos. Esto se debe a que el aumento de la población unido al modelo de cría de ganado, está provocando que cada vez sea más complicada la ingesta de proteínas.
Los insectos son uns gran fuente de proteínas y ya se consumen en muchos países como parte de la gastronomía tradicional. Sin embargo en Europa esto no es tan común a pesar de que en algunos países como España o Francia se consumen caracoles de forma habitual.
La producción de piensos para el ganado y las explotación de tierra para la cría hacen de esta alternativa, una posibilidad plausible para un futuro no muy lejano.

El uso más común de esta planta es la decoración ya que por sus formas simples y porque no necesita cuidados excesivamente delicados. Pero lo que no se sabe es que el cactus tiene unas propiedades para el organismo y por eso os vamos a explicar algunas de ellas.
Es una planta que encontramos en zonas desérticas, con una capacidad enorme para almacenar agua, que pueden ser de gran ayuda para alguien que deambula por alguna zona desértica. Y ya hace tiempo el cactus se utiliza como un potente medicamento natural. El cactus que más nos interesa es el de nopal que se caracteriza por tener unas hojas redondeadas verdes.
Tiene un alto contenido en vitaminas C, A, B6 y K. Nos hará mantener fuertes unos tejidos y proteger las células de nuestro cuerpo. Nos suma un gran aporte de minerales contando en su interior con grandes dosis de calcio y magnesio.
El cactus también cuenta con una sustancia llamada pectina que está rodeando las paredes internas del cactus, entre otras de las funciones de esta sustancia se encuentra la de reducir el colesterol en nuestro organismo. Reduce la cantidad de insulina necesaria que es una propiedad muy útil para los que padecen diabetes.
Cuenta con una fuente de proteínas muy elevada y de origen vegetal, el cactus es un alimento muy consumido por los vegetarianos para obtener proteínas de una manera natural y sana. Es un alimento diurético que nos ayudará a mantener los niveles de líquidos en el punto correcto.