
Según la Agencia de Meteorología de Naciones Unidas, las concentraciones de dióxido de carbono han llegado a 389 partes por billón, lo que supone el récord desde el inicio de la era industrial en 1750. El dióxido de carbono es el principal responsable de la captura de calor en la atmósfera.
Según la OMM se ha producido un aumento del 20% del óxido nitroso, del 39% del CO2 y del 158% del metano. Estos gases son los principales responsables del calentamiento global. Además, según su secretario general, Michel Jarraud, “Incluso si lográramos detener hoy nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, algo que está lejos de ser realidad, el efecto estaría presente durante décadas en la atmósfera”.
Otro dato importante de este informe es que en los 10.000 años anteriores a la era industrial, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, se había mantenido constante en torno a las 280 moléculas por millón.
Los principales factores parecen ser la quema de combustibles fósiles, pérdidas de bosques y el uso de fertilizantes.